Sunday, July 1, 2012

Fin de curso

Pues vuelvo a estar otra vez solo en casa. Aunque ahora con un sentimiento amargo sabiendo que esto se acaba. Aún así, solo no me voy a sentir, porque tengo un par de amigos que se han quedado sin alojamiento y se van a pasar unos cuantos días en la casa hasta que se vayan de viaje o se vuelvan a su país. Además, las despedidas se hacen duras. El lado positivo es que me he llenado la casa con comida y cosas que tienen que deshacerse antes de irse. Creo que estoy cogiendo un poco de síndrome de Diógenes, me he cargado con un montón de cosas que nose si necesitaré. Pero bueno, que este último mes no tendré que hacer ninguna compra. 

Mis housemates y yo
En otro orden de cosas, ya he acabado exámenes y el semestre. Aunque aún no tengo notas, los trabajos finales han ido mejor de lo esperado. Eso sí, por debajo de mi media en la Autónoma. Espero que con las convalidaciones me suban un puntillo.

Y sí, sigo sin encontrar trabajo. Me he dado cuenta que encontrar algo decente cuesta más de lo que pensaba. Me tendré que rebajar y bajar mis exigencias si quiero encontrar algo. El cursillo que hice para poder servir alcohol no me habrá servido para nada. Pero bueno, por un mes que voy a trabajar, puedo aceptar ser explotado. Que cada vez queda menos tiempo y sino encuentro algo pronto, me tendré que plantear mi plan de viaje. El fin de semana que viene ya podré hacerme a la idea de cuales son mis expectativas laborales y así saber cuando tengo que volver a Barcelona.

Saturday, June 16, 2012

El principio del fin

Uff, entre exámenes y trabajos finales he dejado esto muy abandonado. Tengo la sensación que en vez de estar estudiando solo 3 asignaturas, estoy haciendo 6. En España todo es más relajado y la gente no se toma los exámenes tan en serio. Aquí hay gente que lleva estudiando para los exámenes desde hace semanas.

Pero este post no va a ir sobre exámenes, sino sobre que ya me queda poco tiempo para disfrutar de Australia. No había parado a pensar hasta que se fue el primero de mis amigos a su país de origen. Y como que la mayoría de mis amigos son internacionales, todos se van a ir en unas 2 o 3 semanas. Y en julio todo el mundo viaja o se vuelve a su casa, así que me quedaré solo otra vez en casa y teniendo que decir adiós a todos mientras yo me quedo aquí.

El efecto despedida hace que te plantees que pintas tú aquí. Si todos se vuelven a sus países, yo también tengo que irme. Aunque por otro lado, la presión de saber que te vas juega para que todo el mundo sea muy simpático contigo y quitan las ganas de irse.

Además, aún no he encontrado trabajo, y para un mes que me queda, va a ser difícil que me contraten. Hay mucho en juego. Porque aparte de no poder pagarme un viaje alrededor de Australia con lo que pueda ahorrar trabajando, sino encuentro nada, no hay razón de quedarme en Sydney. Habría que volver a Barcelona, con lo bien integrado que estaba ya aquí.

Está claro, que un semestre no es tiempo suficiente. No te da tiempo de disfrutar al máximo. Un año habría sido mucho mejor. Pero bueno, aunque puede sonar muy cursi, me llevo una gran experiencia y un montón de buenas amistades. Va a costar mantener el contacto, pero estoy dispuesto a intentarlo, que ahora tengo una red de alojamiento gratis repartido por todo el mundo. Habrá que empezar a ahorrar para distintos futuros viajes: Corea y Japón, Europa central, Sudeste Asiático. Y tendré que volver a Australia para terminar de recorrerme todo el país.

En fin, que parece que ya me vuelva, pero aún me quedan unos dos meses aquí en Australia, en teoría.





Sunday, May 13, 2012

La rutina


He llegado al punto de no retorno en que ya no echo de menos mi casa. Estoy tan adaptado aquí, que solo a veces durante un micro-pensamiento me acuerdo de algo que echo de menos de Barcelona (principalmente en comida, y en lo bien que se está en casa cuando te lo hacen todo (cocinar, lavar la ropa, limpiar,etc.)). Y todo esto se lo debo a: LA RUTINA!

Una vez ya tienes tu horario semanal más o menos montado, dejas poco tiempo para pensar en tu tierra. Y encima con las noticias que me llegan aquí, pues pocas ganas de volver. Para informaros un poco de mi vida diaria aquí os voy a resumir mi agenda.
La foto más decente que tengo haciendo surf

Solo tengo 3 días de clase. Lo que me deja un fin de semana largo con mucho tiempo libre. Aunque este mes de mayo tengo cantidad de trabajos, y me obliga a pasar parte de este tiempo en la biblioteca.

Intento hacer deporte cada día, exceptuando los sagrados fines de semana. Con mi colega japonés nos vamos a correr y vamos a un parque que tienen barras y máquinas para hacer ejercicios de musculación (gratis, que el gimnasio es muy caro).

Sunday, April 22, 2012

Barça-Madrid

Veure partits de futbol de la lliga espanyola aquí a Sydney és bastant complicat. Perquè o t'has d'aixecar a les 5 del matí o aguantes com un valent tota la nit per després veure el partit. Pel Barça-Madrid vaig fer la 2a opció. Fins i tot vaig aconseguir mobilitzar als meus amics asiàtics i un madrileny per veure el partit junts en un bar famós de la ciutat.

S'ha de matitzar que aguantar fins a les 4 del matí (l'hora que començava el partit) amb l'estil de vida australià no és moco de pavo. A les 20:00 ja havíem sopat i a les 22:30 ja haviem d'acompanyar a un japonés en estat comatoso a casa seva. A les 11:30 arribàvem al primer pub, al qual li seguirien un parell més per tal de tenir motivats als menys futboleros. En fi, que a les 4:00 del matí, de les 15 persones del principi, només vam arribar 5 al bar. 

Cheers Bar
El bar estava a rebentar, i d'espanyols que és el que més em va sorprendre. Les samarretes culés estaven per tot arreu, però a mesura que avançava el partit els madridistes es van anar destapant. Quan abans de començar el partit podies escoltar-l'hos autoconsolant-se al lavabo dient que "bueno, aún estamos a un punto si perdemos". 

En fi, el més dur de la nit va ser arribar a les 7 del matí a casa després d'una hora caminant des del bar perquè era diumenge i no hi havia busos. Però bueno, vaig arribar a casa amb el cap ben alt, perquè tot i haver perdut, he fet un record personal aquí a Sydney al superar la barrera del sueño que em feia tornar a casa a les 2 de la matinada. 




Wednesday, April 18, 2012

Viaje a Melbourne


Siento no haber podido publicar antes, pero entre vida social, universidad y antiguo trabajo (sí, renuncié para poder irme a Melbourne y que por lo poco que ganaba no valía la pena) no he tenido tiempo.

Pues bien, salimos de Sydney un grupo de 7 personas: un japonés, un francés, un mexicano, un chino-neozelandés, un cantonés, un coreano y yo. Llegamos a Melbourne después de 12h de autobús. Al llegar sin haber reservado en ningún albergue nos tuvimos que contentar con meternos todos en un apartamento de solo 4 camas. Aunque con el lujo de no tener que compartir habitación con desconocidos y el placer de poder cocinar y no comer sandwichs todos los días. Y todo por el mismo precio.

Los tres días siguientes los dedicamos a visitar la ciudad. Hay que decir que Melbourne no está mal, tiene muchos parques y jardines, edificios históricos, etc; pero después de haber estado viviendo en Sydney, no conseguí apreciar toda su belleza.

Las noches nos las pasamos en un famoso casino de la ciudad, The Crown, con el objetivo de conseguir dinero fácil jugando al blackjack. Pero mientras que en la primera noche todos los que jugaron ganaron algo de dinero (uno de mis compañeros de viaje ganó lo mismo que yo trabajando en el restaurante español durante 2 semanas), en la segunda y en la cual yo jugué, todos salimos perdiendo, pero con una sabia lección aprendida.

Viendo que ya no nos quedaba mucho por hacer en la ciudad, alquilamos dos coches y nos fuimos a Phillip Island. Una isla famosa porque cada atardecer anidan en la costa cantidad de pequeños pingüinos. Por el módico precio de 21$ y con la prohibición de hacer fotos, pudimos verlos correr hacia sus nidos.

Después de dormir en el coche, teniendo que ponernos toda la ropa de la mochila por el frío que hacía, ya que nadie pensó en traerse una manta o una chaqueta, nos fuimos a recorrer la Great Ocean Road. Una carretera a lo largo de la costa del estado de Victoria famosa por sus acantilados, rocas y playas. La verdad es que es la parte del viaje que me gustó más, ya que a parte de poder ver por primera vez canguros y koalas, los paisajes eran realmente preciosos.

Hay que añadir, que dormimos 2 noches más en el coche. Aunque esta vez nos indicaron que dormir en el coche estaba prohibido y que te podían multar con hasta 200$. Así que desarrollamos una técnica graciosa de en busca del lugar menos sospechoso y más oscuro donde poder aparcar.

Al cabo de 2 días recorriendo la costa, volvimos a Melbourne. Nos quedamos un día y medio más sin nada interesante que hacer. Así que como sabíamos que mucha gente de la universidad había ido también a Melbourne por Semana Santa, nos dedicamos a quedar con ellos para pasar el rato.

En fin, después de 8 días de viaje volvimos en autobús a Sydney. Con la satisfacción de haber hecho este viaje con una gente estupenda pero con la cartera más vacía. El próximo viaje me lo pago yo papás!

Sunday, March 18, 2012

He encontrado trabajo!

La verdad es que no ha sido muy difícil encontrar trabajo. En Sydney no se notan los efectos de la crisis para nada. Después de una entrevista telefónica de la cual solo pude entender como la chica se despedía. Decidí ir, currículum en mano, puerta por puerta.

No tuve que buscar mucho, al segundo currículum que tiraba ya me ofrecían una entrevista para trabajar en un restaurante español como camarero. Pero lo que yo pensaba que era una entrevista, se resumió en que me iban a pagar menos del salario mínimo en Australia (15$ la hora) y que si me parecía bien empezaba ya. A pesar de resignarme a trabajar en negro, hay que decir que gano casi el doble que cuando trabajaba en España. Aún así, lo que gano aquí no me llega ni para pagar el alquiler de mi habitación. Por eso, ya estoy pensando en pluriemplearme, o en encontrar un trabajo legal. Aunque eso ya está más difícil, sin experiencia, estudiante y sin inglés nativo, eres blanco fácil para ser explotado.

El restaurante se llama Casa Asturiana, y aunque pueda parecer raro, el dueño es un francés con un limitado nivel de inglés y escasa pronunciación que se dedica a mangonear todo el tiempo sobre como se hacen las cosas. La mayoría de camareros son españoles y ya me han dicho que solo haga caso al jefe cuando esté delante, porque sus órdenes sobre como hacer sangría o mojitos dejan bastante que desear. Y ya me han advertido que son muy dados a broncas, aunque en mi primer día no he tenido el placer. La comida es otro punto flaco del restaurante, ya que a pesar del bajo salario te dan algo de comer gratis, pero la comida se queda lejos de ser española.

En fin, estoy contento de haber encontrado trabajo, pero ahora solo pienso en que me va a complicar la vida social y el viajar esta Semana Santa.









Monday, March 12, 2012

Llegada a Sydney



Estreno blog de forma semi-obligada por mis padres para dejar de tenerles preocupados y para ir comentando anécdotas sobre el diferente estilo de vida en Australia.

La llegada a Sydney y la adaptación fue un poco dura la verdad. Llegué un mes antes de empezar las clases al equivocarme de fecha de matrícula y la casa de la universidad donde me iba a tocar vivir no me gustaba. Primero, porque la casa es vieja y estaba llena de bichos, segundo, porque no tiene internet y para usar la lavadora hay que poner 2$, y tercero y más importante, porque estaba completamente solo.

Pero bueno, después de buscar sin éxito otro apartamento donde vivir y ver la situación de la mayoría de estudiantes (he llegado a ver ofertas de pisos que ofrecen dormir en el salón a 2 personas por 130$ a la semana), comprendí que mi casa no estaba tan mal. Además, a la tercera semana llegaron mis compañeras de piso, 3 australianas y 1 francesa. Así que no me puedo quejar. La verdad es que ahora me encanta mi casa. Con solo cruzar una calle ya estoy en la universidad.

Ahora que ya llevo un mes aquí, ya puedo decir que estoy totalmente adaptado. Ya tengo mi grupito de amigos internacionales, y luego otro de asiáticos. Resulta que ser de Barcelona y culé es un imán para ellos. Incluso hemos creado un equipo de futbol sala para jugar en la liga intrauniversitaria, y creo que tienen muy altas las expectativas sobre mi calidad de juego.

En fin, ya iré publicando anécdotas y historias sobre como me van las cosas en Sydney.